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No a todo el mundo es bueno leyendo… (Yo, por ejemplo)

Así que este artículo está en varias versiones para que lo consumas como más te guste.
(Todas dicen más o menos lo mismo)

Nuestras creencias forjan nuestra realidad. Hay temas e ideas que generan debates imposibles de resolver con certeza. En estos casos, lo que marca la diferencia es la posición que asumamos frente a ellas.

Hace ya varios años, en la época en la que para descargar una película, había que dejar el computador encendido toda la noche y luego quemarla en un CD para archivarla, porque los discos duros no podían guardar más de 2 o 3 películas; en la época donde IMDb todavía no se había popularizado y realmente no había mucho criterio previo antes de elegir una película, sino que, era más bien un proceso con algo de azar basado en la afinidad que generaba el título, porque ni siquiera la carátula se mostraba en la página de descargas que yo usaba… tuve la grata fortuna de encontrarme con una película más bien impopular, que me marcó la vida y se ganó un pase directo a mi lista de favoritas.

El nombre de la película es Secondhand Lions o en español lo “traducen” como Dos viejos cascarrabias. Es una película bien entretenida y divertida, lo cual logra conectarlo a uno; la historia cuenta la vida de un niño que tiene una madre un poco desorientada podría decirse, o en términos coloquiales, una mala madre. Ella abandona a su hijo dejándolo al cuidado de dos tíos ya viejos que viven en el campo, echándole al niño un cuento que resulta ser mentira. Gran parte de la historia se enfoca en las historias que los viejos le cuentan al niño sobre las aventuras increíbles que vivieron en sus años juveniles. El punto importante de la película para mi, llega en el momento en el que el niño se entera de que su madre le había mentido y entra en una crisis con el tema de las verdades, las mentiras y en qué o quién se puede confiar o en quien no. En ese momento, en una conversación con uno de los tíos, él le ofrece una pieza de sabiduría que se supo quedar conmigo y se convirtió en una de las herramientas mentales que usaría de ese momento en adelante en mi vida, y dice de la forma más básica más o menos así..

Si quieres creer en algo créelo… Algunas veces, las cosas que pueden o no ser ciertas son las cosas en las que uno más debe creer… No importa si es cierto o no. Una persona debe creer en ciertas cosas, porque son las cosas en las que vale la pena creer.

Esta frase me hizo reflexionar sobre el hecho de que cuando uno cree en algo, el sólo hecho de creerlo tiene consecuencias, porque cuando uno cree realmente en algo, lo primero que está haciendo es forjar su imagen mental de la realidad, y al modificar nuestra realidad se modifica inevitablemente nuestro comportamiento, puesto que, nosotros actuamos es según nuestros pensamientos y principios, y debido a que nuestra vida y nuestra realidad es la consecuencia de cómo actuamos ante nuestro ambiente, entonces, entendemos que efectivamente creer en algo puede modificar tu realidad. Esta dinámica sucede por el sólo hecho de creer, independiente de que resulte ser cierto o no aquello en lo que creemos.

Entender esta idea abre una puerta hacia un panorama gigante. Porque entonces; ¿en qué tipo de ocasiones es necesario asegurarnos que nuestras creencias correspondan a la realidad?,¿en qué ocasiones podemos simplemente no preocuparnos por si corresponden o no?, ¿qué creencias tienen consecuencias negativas?, ¿qué creencias acarrean consecuencias positivas?.

En mi opinión, si estamos hablando de matemática, física, y otras ciencias exactas; no es bueno asumir posiciones poco claras o debatibles, porque en estos casos, se busca precisamente todo lo contrario, el objetivo allí es entender o describir la realidad. Un caso similar  aplica cuando hablamos de leyes o de reglas previamente determinadas,pues en este caso, lo deseado es entender las reglas que nos rigen para poder desenvolvernos dentro de lo permitido.

Sin embargo, cuando hablamos de ética, filosofía, ideologías y en general todas las ideas o conceptos subjetivos, debatibles o cuestionables, el panorama cambia. En estas áreas normalmente tendemos a aceptar o rechazar ideas basándonos en una mezcla de intuición e influencia social y cultural. Yo pienso que a esta mezcla debemos agregarle un componente de raciocinio y pragmatismo. Cuando estemos analizando una de estas ideas debemos preguntarnos, ¿qué pasa si la acepto? y ¿qué pasa si no la acepto?. Debemos hacer el ejercicio mental y racional de proyectar los comportamientos y consecuencias que acarrearía el aceptar o no, dicha idea. Teniendo esta proyección mental clara de ambos panoramas, ya podemos inclinarnos de forma práctica hacia la posición que más nos convenga. Cuando seguimos esta línea lógica para tomar la decisión de aceptar algo incierto como cierto, estamos creando lo que yo llamo una verdad pragmática.

En últimas, debemos dejar en claro que cuando hablamos de una verdad pragmática estamos hablando de un acto de fe; estamos tomado la decisión de creer en algo considerando la conveniencia que acarrea este acto. No estamos siendo rigurosos con la veracidad de nuestra creencia y estará siempre latente la posibilidad de que resulte ser falso eso que creemos. Por tanto, es de suma importancia no cerrarnos en nuestra posición, estar siempre abiertos al diálogo y a reevaluar el por qué de nuestra decisión de creer, y más que todo no adoptar una actitud radicalista o agresiva cuando te encuentras con alguien que no comparte tu creencia.

La cita

Ahora, quiero regresar al mensaje de la película para ilustrar un poco mejor este concepto. La cita textual es la siguiente.

“Algunas veces las cosas que pueden o no ser ciertas son las cosas en las que un hombre más debe creer. Que la gente es básicamente buena; que el honor, el coraje y la virtud significan todo; que el poder y el dinero, el dinero y el poder no significan nada; que el bien siempre triunfa sobre el mal; y quiero que recuerdes esto, que el amor… el verdadero amor nunca muere. Recuerda esto chico. Recuerda esto. No importa si es cierto o no. Verás, un hombre debe creer en estas cosas porque estas son las cosas en las que vale la pena creer”

Aquí, aparte de explicarnos lo que llamamos verdades pragmáticas, nos plantean 5 principios fundamentales. La gente es básicamente buena, el honor, el coraje y la virtud significan todo, el poder y el dinero no significan nada, el bien siempre triunfa sobre el mal y que el amor verdadero nunca muere. En todas ellas podemos ver las características fundamentales de las verdades pragmáticas, todos son planteamientos que no son fácilmente demostrables, son altamente debatibles y se puede sentir una tendencia a dudar de su veracidad… se podría decir que son un poco románticos o idealistas. Sin embargo, podemos hacer el ejercicio mental de imaginarnos a dos personas, una que acepta y cree esta idea como una verdad y otra que no lo hace, y podemos ver cómo difieren sus comportamientos; podríamos ver que quien acepta estas ideas va a comportarse y por ende ser una persona muy diferente a quien no las acepta o incluso las duda.

La gente es básicamente buena, se puede pensar polémica o debatible debido a que vemos tantos ejemplos de gente buena como de gente aparentemente malintencionada. Si nos permitimos dudar de esta idea, u oponernos, vamos a ser desconfiados, vamos a dudar siempre de si detrás de un buen acto hay una mala intención, vamos a pensar que los demás están constantemente tratando de aprovecharse de nosotros y cada que nos cruzamos con alguien nuevo va a haber una barrera de desconfianza inicial que la otra persona deberá cruzar antes de ser merecedores de nuestra mejor versión. Por otro lado, si aceptamos esta premisa vamos a ser más abiertos, la primera impresión que otros se van a llevar de nosotros va a ser mejor, vas a ser más agradable a primera vista, además te vas a ahorrar todo el estrés y la tensión de andar sospechando de todos los que te rodean.

El honor, el coraje y la virtud significan todo, parecen tres características humanas elegidas al azar entre las miles que existen, ¿por qué estas y no otras?… El honor implica honestidad, responsabilidad, confiabilidad y ética. Coraje es estar dispuesto a enfrentar el dolor, el peligro, y la incertidumbre. La virtud, es la capacidad de hacer el bien, de obtener un resultado positivo o de obrar bien. Es fácil imaginar que una persona con este tipo de principios es una persona a la que da ganas de tener cerca y con la que dan ganas de tratar.

Que el poder y el dinero no significan nada, es bien difícil de creer, especialmente cuando vemos que alguien tiene poder sobre otra persona o sobre nosotros o cuando vemos que aquel que tiene poder puede controlar una situación o hacer que los demás sigan su voluntad. También, es difícil creer que el dinero no signifique nada, particularmente cuando sabemos todas las posibilidades que se abren cuando tenemos dinero, especialmente en la sociedad primordialmente capitalista en la que vivimos. Yo pienso que esta verdad busca más es dirigir nuestro foco. No es que no sirvan para nada, o que no sean útiles o necesarios, sino más bién, que no debemos enfocarnos en buscar el poder y el dinero, debemos buscar motivaciones fundamentales más profundas y con más significado para guiar nuestras vidas y nuestro actuar, y creer y aceptar que este es el único camino que nos llevará a vivir una vida con sentido y feliz. Más bien, permitir que el dinero y el poder lleguen o no como consecuencia natural de seguir unos principios más fuertes, como los mencionados en el párrafo anterior.

El bien siempre triunfa sobre el mal puede sonar un poco romántico o como de cuento de hadas. Depronto, es fácil dudarlo cada vez que algo malo sucede, cada vez que presenciamos una tragedia o nos enteramos de alguna injusticia. Sin embargo esta simple idea nos llevará a comprometernos a jugar del lado del bien, nos pondrá como responsabilidad hacer algo bueno por el mundo y nos dará la esperanza de poder lograrlo. Además,  nos dará una visión más positiva de la vida, nos incitará a enfocarnos en las características positivas y por ende a percibir una imagen más bonita del mundo y finalmente a ser más felices. Dudar esta idea es aceptar vivir en un mundo de sufrimiento e injusticia, es olvidarse de darle un propósito mayor a nuestra vida, es hacer desaparecer toda motivación de crecer y prosperar.

Y la última verdad que nos propone la película es que el amor verdadero nunca muere, que aunque pareciera una afirmación más orientada a justificar y reforzar la historia romántica que se contaba en la película y que es un planteamiento un poco genérico y abierto sobre lo que es  el amor, el enamoramiento y sus dinámicas, también se puede ver, como si nos consideramos románticos con el tema de las relaciones y queremos vivir en pareja para toda la vida, es una afirmación que conviene aceptar y creer.

Este pequeño discurso de la película  nos plantea un set de principios fundamentales para construir una buena vida y ser una persona de bien, que en mi opinión son bien fundamentados y sabios, pero que pueden pecar un poco de abiertos y generales y más adelante, tal vez merezcan un análisis a mayor profundidad. Sin embargo, yo quiero ahora plantear algunos ejemplos y algunos ejercicios mentales un poco más puntuales para analizar e ilustrar el concepto de verdades pragmáticas.

Ejercicio mental 1

Considera por ejemplo la religión cristiana. 

Que si la historia que narra es cierta o no, es probablemente uno de los temas más debatidos en el último siglo y me parece un desgaste innecesario e inútil entrar en ese debate. Sin embargo, te pregunto, ¿conoces a algún cristiano?, ¿alguno de esos que cree fielmente, va a su iglesia todos los domingos, aporta su diezmo, lee su biblia y la pone en práctica?. Si la respuesta es sí, entonces piensa ¿qué opinas de esa persona?; ¿es amable?, ¿es amigable?, ¿es alegre?, ¿es trabajador?, ¿es agradable conversar con él o ella y estar a su alrededor?, ¿en alguna ocasión te ha tendido la mano o te ha brindado ayuda?. Lo más probable es que si conoces a alguno o a varias de estas personas, tengas una imagen positiva de ellos como persona, incluso si no sientes un 100% afinidad con ellos, en general yo diría que se ganarían el calificativo de buenos amigos, o por lo menos, buenos vecinos.

Pero, ¿por qué sucede esto?, ¿es porque efectivamente Dios creó el mundo en 7 días y Darwin estaba equivocado con su teoría de la evolución?, no necesariamente, esto sucede porque los cristianos hacen un compromiso personal de vivir según los principios cristianos y los reglamentos planteados en la Biblia, que es su libro sagrado. Y si exploramos sólo un poquito en cuales son estos principios o reglas encontramos cosas como, ama a tu prójimo, no robes, no mates, no mientas, sé agradecido, haz bien tu trabajo, no te apegues al dinero, cuando algo malo suceda sigue adelante, perdona… sólo por mencionar algunas. No es entonces muy difícil entender por qué alguien que se rige bajo este tipo de principios termina siendo una persona agradable, colaboradora y trabajadora, incluso podemos imaginarnos con claridad como alguien con estas características tiene un poco más de posibilidades de gozar de mejores resultados en la vida que alguien que, por ejemplo, sea insoportable, robe, mienta y sea perezoso, esto sucede y es cierto sin necesidad de entrar a debatir qué pasa después de que morimos o que como fue el origen del universo. Es simplemente una consecuencia al sólo hecho de creer.

Ejercicio mental 2

Imagínate que vas en tu carro conduciendo tranquilo y de repente, otro carro viene desde atrás a toda velocidad y se te atraviesa de una forma ruda y algo peligrosa, tanto que te tocó maniobrar y frenar para no chocar con él, luego, en la esquina se pasa un semáforo en rojo y se va a toda velocidad. ¿Qué pensarías en ese momento?, probablemente por tu cabeza cruzarían ideas como, “ese man es un animal” o “que rabia que en esta ciudad todos conduzcan tan irresponsablemente”, o de pronto, “se va a accidentar por bruto”, o alguna frase similar, probablemente más agresiva y grosera. En todo caso, lo más seguro es que en ese momento quedarás con rabia, te sentirás violentado y/o con resentimiento.

Listo, ahora vamos a imaginarnos que en el momento en que ese carro paso por tu lado alcanzaste a ver el conductor y resulta que era tu mamá, tu hijo, o alguien que amas, aprecias y en quien confías. ¿Que tan diferente habría sido tu reacción?, tal vez esta vez diferentes frases pasen por tu cabeza, tal vez pensarías “¿será que alguna emergencia sucedió y va para el hospital?” o “¿será que hay alguien malvado persiguiendolo?” o tal vez simplemente “¿será que va tarde para una reunión muy importante?”, no sé exactamente qué idea pasaría por tu cabeza, pero seguramente harías una presunción más suave, amigable y usarías palabras menos ofensivas y lo más probable es que al final la sensación sería más de preocupación y de desearle el bien en sea lo que fuese la emergencia.

Ahora, yo te propongo que la próxima vez que estés conduciendo y alguien se te atraviese imaginate que el conductor es esa persona a la que amas y admiras (llámalo madre, padre, hijo, hermano o amigo), así lograrás que dicha situación no afecte tu estado de ánimo ni te ponga a irradiar malos deseos y malas palabras. Ahora, ¿es cierto que el conductor es esa persona especial?, probablemente no… o depronto si… quien sabe… pero lo que sí es cierto es que si asumes que esa persona es una buena persona y por algún buen motivo hizo la maniobra que hizo, las consecuencias para tu estado de ánimo y para las personas que estén contigo en el coche serán mejores.

Para terminar

En este post explicamos lo que es una verdad pragmática y expusimos unas generales, que son las que la misma cita nos regaló y dos casos extras para ayudar a entender mejor el concepto e ilustrar cuán versátil y útil pueden ser. Pero lo que tocamos acá es meramente un ligero vistazo sobre el alcance y la utilidad que puedes encontrar en la idea de “verdades pragmáticas”. Yo quiero finalizar dándole la forma de herramienta a este concepto.

Hay ideas en las que vale la pena creer sin entrar a indagar mucho en si son o no ciertas, son ideas que vale la pena creer porque las consecuencias de creerlas son reales y positivas, independientemente de si la idea resulta ser cierta o no.

Este planteamiento no aplica solo a ideas, si no a conceptos e incluso a sucesos. Es importante reiterar, que esta herramienta no se debe usar indiscriminadamente porque corremos el riesgo de terminar viviendo en un mundo muy diferente al real. Por eso, al elegir tus verdades pragmáticas debes primero evaluar detenidamente las consecuencias positivas y negativas de aceptar dicha idea antes de hacerlo. Y como estamos hablando de presunciones no comprobadas, reiteramos que es importante no tomar una posición cerrada con estas ideas, se pueden aceptar, creer y te puedes guiar por ellas, sin embargo, conforme la vida va pasando y te va dando nuevos puntos de vista, debes estar siempre abierto a reevaluarlas, y en caso tal,cambiarlas.

TL;DR (Too Long; Didn’t Read)

En la vida hay cosas en las que hay que creer, sin importar si son ciertas o no. Hay que creerlas porque vale la pena creer en ellas, por las consecuencias que trae el sólo hecho de creerlas. Esta idea es una herramienta muy poderosa, no para toda ocasión, ni para todo concepto, porque corremos el riesgo de vivir en un mundo más imaginario que real, pero, sí es una herramienta que nos puede sacar de ciertas situaciones, dudas o encrucijadas, dándole el rumbo que queremos o que nos conviene a nuestra vida. 

Estas ideas que decidimos intencionalmente creer y asumir como verdad porque nos convienen y porque son prácticas, son las que llamamos verdades pragmáticas.

Cree que todas las personas están tratando de dar lo mejor de sí.

Cree que poner al dinero y al poder como tu norte lleva al fracaso.

Cree que los principios fundamentales para una buena vida son el honor, el coraje y el usar tus capacidades para el bien.

Cree en que siempre al final la bondad siempre vence a la maldad.

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